Era una adolescente con la infancia rota.
Alegre, triste, rebelde, soñadora, utópicamente lo que se necesitaba para ser feliz, hasta que se acaba, hasta que muere a golpes de modernización mediocre, fundamentando su maquillaje de enemiga con la descepción... volviendose idiota.
Es todo lo que diré.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados