Era la costumbre de cagarla por completo, una rutina asquerosa y temida por los dioses, y más por el Dios de los dioses osea una mamada.
Hablemos de ella, tenía un nombre muy exclusivo como sus labios, tenía la manía de no hacerme caso cuando la miraba y de esconderse entre los arbustos del deseo camuflado cuando trataba de acercarme...
Mi descripción sobre ella era la que Neruda había escrito en "me gustas cuando callas", ese pedacito tenebroso de "Distante y dolorosa", las mejillas le sabían a indiferencia y a costumbre...
Le hubiera gustado besar más tiempo a sus amigos que besarme a mi, aunque bajo los efectos d ela marihuana sabia su boca a húmedad interesante, sus ojos brillaban con un color completamente sumergibles, el vapor que solía salirle del cabello húmedo se veía como a tristeza y melancolía.
El único casi mes y un cachito que estubimos juntos con el plan inicial de jugar solamente un rato, me dejó un corazón de alacrán, y una comezón por todos lados que parecían doler.
Trataba de imaginarme sus besos profundos con 6 toques de marihuana, 2 copas de whiskey y 7 besos ajenos, a veces trataba de hacerlo con una pluma y los tragos de whiskey, cuando no había este, lo hacia con Corona o Sol, con Pulque o para acabar de morir con ese aguarras buenísimo para olvidar hasta la comida.
En fin... un enojo fue una perdida...
metí la pata.

weno pss esa pikk ta xida me guzta
jajaja
weno pss ya me largo no ai mas q decir
bai