Esta historia es de las más largas, y se parte en dos, quiza 3 o tal vez en demasiadas partes.
Ya la conocía, como cualquier situación necesaria a la que no le tomaba mayor importancia, era mi amiga a la que queria como amiga y mis itnenciones no las dejaba tiradas en cualquier lado, solo donde ella en ese momento.
No recuerdo en si cuando fue, creo que a principios de verano, cuando la mujer sola dice que comencé a gustarle, no lo se, ella no estaba tan presente como nosotros dos.
Se largó a embrujar su alma, o simplemete de viaje, no hay que dramatizar tanto, eso siempre lo digo; fue hasta su regreso, que comenzamos esa parte de la amistad que confunde la amistad con situaciones ilegales... nuevamente nada de dramatizmos, simplemente otros gustos, vaya.
Su piel por naturaleza estaba hecha de hiel y sus ojos grandes soñadores que servían para perderse un rato y no salir de ahí hasta encontrarse con un montón de dudas que no querrá disipar, su cabello como el cabello de quien se parece a ella, es decir, propio, sus senos eran confiables, su cintura se moldeaba a mis manos y su cadera de vez en vez lo hacía también, sus piernas cortas pero largas, su piernas que llevaban ese camino hacia la necesidad.
En fin... el gusto duró poco, cuando por fin me había decidido...
a su final, no entiendo por que y el mundo no dejó de girar, pero no fue lo mismo, 2 veces de 2...

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