Era como aquel día en el que llegué a la casa, y encontre al viento bailando con otra nariz, con otra respiración...

La misma mujer, el mismo tiempo, el mismo beso, la misma cama, diferentes sudores y nombres, solo esbo basta... son sólo puntos suspensivos dentro de los ojos de quién sabe que extraño...

Llevo días intentando descubrir el olvido en el fondo de las botellas y solo encuentro una botella prometiendo nuevamente olvido en el culo.

Ya las palabras que me salen son angustias argumentadas con mentadas de madre al cielo y rostros al suelo...

El cigarrillo me mata, el alcohol también, la falta que me hace es otro factor para eso, no me queda nada y que bueno... no tengo nada que perder, mas que una canción de amor que espero algún día escriba y nadie cante; que el viento calmo y sucio haga sonar en tus oídos es melodía de la que algún día... te olvidaras.

-Otra vez tú, muchacho torpe-

-Si, otra vez yo, viejo sabio-

-andate a la mierda con tus historias de amor-

-son de desamor, señor-

-da igual, dura lo mismo-