Sonríe, corazón... sonríe un poco para que pueda reflejarme en tus ojos que se cierran por la fuerza de tu sonrísa.

¿Cuántas veces me haz mirado sin pensar que podemos fallarnos o morirnos o sufrirnos o cantarnos o simplemente olvidarnos?...

Esperame, voy a  por ti.