Déjame contarte que mi rostro se transformó por tu partida,
pero cuentame si Dios es mujer, para que "agnosticos y ateos
no dijeramos no con la cabeza y dijeramos si con las entrañas"...
Vamos a dedicarte unos cuantos versos con figura de nostalgia
mientras esperamos el "amor de tarde" con tu "táctica y estratégia",
¡Mario!, ¿por qué te vas?, ¿no ves que tienes mucha subversión que
versificar y tantos amores que crear a base del primer socialismo que habló en español?
Hoy mis ojeras se tiñen de tristeza, tiritan de miedo de no saberte aquí,
mis parpados pesan lo que pesa tu ausencia, poeta,
mis ojos, pálidos, se cubren de ti y de "mi rostro de vos"
como mis oídos se cubren de tu combativa voz.
¡Mario!, ¿Por qué te vas?

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados