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Terra
La Coctelera

Incertidumbre

No tenía ni la más puta idea de como hacer para no morir de ansiedad,de miedo, de nostalgia, de alguna chingadera que corta los parpados y hunde en agonía acompañada por Sabina y una copa de lo que sea, inclusive de agua.

Yo ahí, ella allá, las cobijas la acopañan de noche y a mi la angustia y par de cigarrillos que se ahogan en su propio humo expedido, las sombras se acercan más hacia la oscuridad... se perderan.

Soy un caballero, de esos que abren la puerta a la musa para que pase primero y le vea el trasero, no soy un caballero con espada de hipocresía, sino de oportunidad.

Por que caer en picada es peligroso para la espalda, lo bueno que abajo puede esperarte un final de telenovela.

Yo no pensaba en otra cosa más que en sus ojos, grandes y penetrantes... - ¿no será que estás loco?- dice la noche. -sólo sueños- provoca mi voz.

Ahogado

sumiso al cielo

triston barato.

mira, la tierra gira y no se detiene por ti...

-ya lo sabía muchacho torpe, ya lo sabía- contesto- es sólo que gira tan normal, que me provoca nausas y sollozos-

Es que ahce tanto tiempo que la luna brillaba y no para mi, ni para ellos, sino para ella, ni siquiera para el señor que labraba su tierra.

-Mira, ¿eso que se acerca qué es?-

-Muchacho torpe, eso es el punto final-

y así fue.

Un pacto

Era la tercera y al parecer la última de las noches a duermevela y la primera en la tercera de las 500 noches que Sabina pronosticaba para el olvido.

Ya saben a que sabe la desilusión a primera instancia, a café frío después de 2 días a la interperie, un timón sin timonel que lo dirija, sabe como a media noche con sueño, a tabaco Marlboro sabor Camel, sabe a cosquillas desganadas y a cobijas que en vez de dar calor dan frío.

Cuando un mes de Abril se va por la puerta... no regresa, no se va... desaparece...

Teníamos un pacto, el de yo morir por ella y ella de... ella de estar conmigo, un pacto implícito... pero estaba ahí, en el lugar de las incomodidades... de las sorpresas que no sorprenden pero si lastiman.

Teníamos el pacto de mentirnos, uno más que otro, pero mentirnos, uno más mentira que el otro, pero mentirnos, otro más verdad, pero mentirnos, otro más que otro, pero mentirnos.

Aún recuerdo el momento en que sellamos ese pacto con miradas licenciosas y llenas de pretenciones muy nuestras, muy de nadie; con esas manos que se infiltraban en las cavernosas situaciones de peligrosidad y placer... un pacto para vivir, del que salgo... con una valija llena de intentos de... con agotamientos malditos y una franca certeza de ebriedad, intoxicado loco y sin humor, como sonaba una triste canción del argentino bersuit.

Aunque le pidiera que volviera a destrozarme la boca con su boca, los ojos con su desnudes, mis manos con sus muslos, mi tórax a punto de consumirse con sus senos, mis cabellos con el aire que respira, sus cabellos tropezando torpemente con mis labios de vez en vez...

¿Te amo?, ¿te necesito?, ¿me quieres?, ¿me necesitas?, ¿me haces falta?, ¿te hago falta?, ¿te importa -con un carajo- que yo te ame y tu a mi no?

Así no son las cosas - dices- así no son...

Esfuerzo universal

Como baja el humo por la garganta, como quema la pestaña del silencio atascando los sueños con más sueños y electrizantes momentos que son para recordar, más surrealismo vaya.

Las percusiones, taladrando mi estomago, absorbiendome de pies a cabeza, me ahce un hueco en el estomago y me provoca tanta adrenalina que empiezo a temblar, el baile se apodera de mi y nada se escucha más que el pum pum del jembé y el tx tx del platillo de la bateria, la guitarra ahora se escucha de una forma apasionada y atractiva... nostalgia...

la música se apaga y la gente comienza su murmullo, ahora escucho... "yo le dije que no!", "miralo, ya está bien pendejo", "pero esque estaba sentado", "no, acabo de llegar", todas las conversaionces son mías sin quererlas querer, queriendonlas lo más lejos posible de mi... no entiendo como las personas pueden hablar de cosas tan vanales, y solo lo noto de vez en vez y casi nunca le pongo atención...

salgo, me adueño de un pequeño espacio seco para sentarme y observar de lejos, un punk haciendole bronca a un policia, "ya se arma algo"... no... lo conoce, se saludan y rien... otros dos policias "puro mariguano" mientras hacen gestos y ademanes con la mano... rien... pasaban policias a cada momento y todos señalaban diferentes puntos que parecian hasta cierto punto el mismo, al fin y al cabo.

Entro a escuchar a la banda que en ese momento no sabía quien era, al llegar escucho, recuerdo, entiendo y ahora se quienes son, junto a mi detienen a un chico, al parecer por algún problema que ya tenía rato sin mejorarse... me acerco a la multitud, y comienzo a bailar lentamente y cuando abro los ojos todos van a un ritmo muy diferente al de la música; tal vez van al ritmo de las perscusiones, otros al del bajeo, unos cuantos más al de los metales y yo al de la guitarra, por ratos adopto el ritmo de otro instrumento pero siempre voy aritmico a comparación de los otros cientos que van en coreografía hacia la derecha y hacia la izquierda, y yo de la izquieda hacia la derecha.

El pánico de la voz "chingatelo" se oye atrás de mi, y al voltear sonrisas que se fingen una vista lejos, "No hay problema, hoy no me siento bien como para ocuparme en sentirme más mal"... bailo, el grupo principal, antidoping, pasan las canciones, e inundan mi sonrisa con un calido fresco que no sentía desde la última vez que los escuché en el ordenador viajando por la red y el universo por medio de un mechero.

Había explosiones momentaneas en cada parte de mi cuerpo que reaccionaban cada vez que la guitarra hacía toser al cielo de concreto que no caía y no dejaba llover.

Mi busqueda fallida, no me dejó más remedio que salirme de ahí que el silencio que había sacudido el lugar me dejaba escuchar de nuevo cada detalle de culquier conversación... mi esquizofrenia ayer no se portó deltodo mal ni del todo bien... al salir... no recuerdo que pasó.

Con tango despierto un letargo cotidiano y como gardel

Con un tango despierto de un letargo cotidiano y como Gardel canta, fumando espero, espero una señal de vida, la monotonía y la rutina me tienen asqueado, pero espero, por que lo que espero no es monotonía ni rutina, sino el escape de esta...

Sintiendo ese calor del humor embriagador que acaba por prender la llama ardiente del amor, en palabras del mismo Gardel, nuevamente necesito el recuerdo matar, como también dice.

Y mi camisola se queda impregnado con ese olor tan peculiar del tabaco y mi mente se desvanece como el humo que asfixia de satisfacción o de un cese de nervios que provoca la necesidad de una nueva dosis de la droga legal cancerígena.

Los días se tornan cada vez más raros y el cielo cada vez más lejano de mis pupilas, y el suelo cada vez más cerca de mi rostro...

En fin... el "más" que podría haber doblando la esquina no alcanzo a verlo...

Ahora se sigue avecinando

Describí la había ya, no podría continuar escribiendo mucho sobre ella, podría terminar echando todo a perder, pero mi costumbre de regarla me indica proseguir escribiendo.

Detesto las canciones en las que tenga que ver la palabra amar, y me cuesta trabajo decirlo, y confesar ese tipo de cosas, es una repulsión a la palabra... a la palabra.

No creo que haya más que agregar. .. las luces se ven bien en sus ojos, y mis letras no se torturan tanto.

En fin. hasta el momento he terminado con esa lista de chicas, terminando con este pequeño pasaje de como me encuentro ahora y son listos sabran sobre la chica... espero se pierdan en lecturas y se pudran sus lógicas.

Hasta luego, pero como deo terminar de forma literaria haré lo siguiente:

Terminé de escribir "lo siguiente", cerré el libro con postura de poeta cansado y triste...interrumpo mis recuerdos y miro el presente que me he dibujado... confundido... pongo el punto final.

Psycochica

¿Quién dice que las droga sno dejan nada bueno?, a mi me dejaron recuerdos... no completare el aforismo que yo mismo me impuse, no contare gran cosa de ella...

simple y sencillamente era una puta, drogadicta, libertina de lunes a lunes, adoradora del cuerpo y de los besos... siempre se encontraba en ese trance magnífico que permite la sensatez y un trago de labios.

Es de las últimas chicas que he visto.

Al asecho

Harto ya de estár harto de estár confiando en las musas, y de resultar herido en más de ujna circunstancia y en más de alguna parte escondida de mi dignidad y bolsillo, así, la conocí.

Tenía cara de "yo no fuí" y cuerpo de "yo soy", era terriblemente desada, yo, 2 copas después le robé un beso y a despojé de su ropa. No sé a que se dedicaba, cuantos años tenía, su nombre me recuerdad a mi soledad, no supe si era de esta ciudad o solo venía a conocerme y a irse, no se nada de ella hasta la fecha y agradezco esto.

Su nombre era Soledad, y su nombre real no lo mencionaré...

No la conocí en la calle, ni en una fiesta extravagante en esa en la que todos terminan en calzones, o en la feria donde te pierdes y te encuentras en una cama... mucho menos en una reunión de amigos que te presentan a un amigo que te presenta a una amiga puta, la conocí en ese lugar de convivencia juvenil... a uno al que había ya ido con amigos, día en el que no tuvimos suerte, esta noche me reivindiqué en ese lugar.

Pedí la sexta cerveza, tratando de ayudarle a alterar mi organismo apuré el alcohol como agua y los cigarrillos... como cigarrillos en extrema urgencia... ella se acercó a preguntar por 3ª vez el precio de ese alcohol amarillo que tiene nombre de la estrella mñas grande...le pedí de una forma arrogante que dejara de preguntar el precio y me preguntara a mi si le invitaba una, ella rió y me la aceptó, platicamos un rato, terminé por comprarle las siguientes dos, y luego me invitó a sentarme con ella y sus amigos. Amigos y amigas, los primeros sumergían su mirada en los senos de la chica del precio de la cerveza, envidiaban mi posición y yo envidiaba su cartera, hasta cierto punto.

Conversaban todos y yo callado asintiendo con la cabeza a cada pregunta que me hacían y esperando una oportunidad para irme sintiendo mi estratégia fracasada, el mundo se despejó de inmediato, soprendido... acomodé mi quepis imaginario, saqué el último billete en mi cartera, compre dos botellas más de cerveza, al terminarla agradecí que no se le hubiera subido el alcohol, ella seguía normal, pero yo no.

Salimos del lugar, con ese tono particular de los borrachos que acaban de ganar una cena romantica a la luz de una farola. contagiamos el suelo a cada paso con risas y palabras tontas.

Un amigo me comentaba sobre sus aventuras sexuales en parques y demás lugares, no podía yo morirme sin haber probado esa circunstancia... y ahora no puedo morir habiendolo probado solamente...

Aún así

Estaba yo deprimido como de costumbre, con 3 o 4 patillas encima, con dos o 3 besos quitados de la pena, con una escapada de madrugada, con ganas de morir y de no morir, simple y sencillamente, drogado, ese día todo se hubiera evitado teniendo más coca, marihuana y otra pastilla, pero no me arrepiento de nada.

Salí de mi casa con la intención directa de regresar a casa habiendo tenido sexo, ahí estaba ella, debajo de la luna y de su cabello, con un jeans que no lo era, no recuerdo que clase de pantalón era ese, su blusa era azul si no mal recuerdo y los zapatos eran los comunes entre las chicas de 16 a 20 años, su cabello se veía un poco disipado por el viento y sus senos tan firmes por ese brasiere que más tarde quitaria con prisa, nalgas visibles y completamente era la mujer que yo creía que veria.

Conocí la fachada de un motel cuando pase por uno, y apenas conocí la vista de la cama hacia las escaleras, y el espejo que refleja la sonrisa de satisfacción...

para acabar pronto, la caminata en la madrugada después de un asalto sexual y de una cara de palidez de nervios, enojo, y confusión que provocan la huída de una trabajadora no es lo más grato que te puedas encontrar en este mundo...